Por fin en Pekín


Intenté hacer un esfuerzo para escribir este post antes de dormir, pues ciertamente hoy me encontraba más descansado a pesar de que un día más anteayer habíamos vuelto a entrar a más de las once en la habitación. 

Pekín nos recibió con lluvia, pero el primer paseo (esta vez guiado) valió la pena. Aunque nos ha parecido una ciudad más occidental que las anteriores, por lo menos la parte por la que hemos paseado, alrededores de la Plaza de Tianammen y de la Ciudad Prohibida, ha habido varias cosas que nos han impactado. La principal, las dimensiones de todo. Este Pekín enorme. Lo segundo ha sido el mensaje de orgullo patrio de nuestro guía en el tour nocturno que hemos realizado. A veces me ha parecido irónico, pero creemos que era sincero. A pesar de ser una persona joven (39), nos ha demostrado su idolatría por Mao y por su legado. Y nos ha llegado a cantar la canción que, según él, ha marcado su vida y la de todos los chinos del planeta. 

Aquí van unas pocas fotos, porque ahora, a las 8 de la mañana, estamos esperando a un nuevo guía que nos va a acompañar a la Ciudad Prohibida y a la Gran Muralla. 

Hasta la noche o hasta mañana. 





POSDATAS:

Esta foto es para constatar la velocidad más alta que he visto en el tren de Xian a Pekín.

Esta otra para que investigueis y nos ríamos un poco a la vuelta. 


Y me falta un vídeo de robots en el mismo hotel que no puedo mandaros. Ya os contaré una buena anécdota en Madrid.😘😘😘









Entradas populares de este blog

Preparativos del viaje a China de Maite y Luis

Primeras reflexiones todavía en Madrid

Ya en suelo chino